viernes, 22 de septiembre de 2017

Equinoccio de Otoño 2017

La Carta del Cielo para el momento de la entrada del Equinoccio de Otoño de este año 2017 aparece con un Ascendente Tauro (en Madrid). El Sol entra en el signo de LIBRA (lo vemos en la Casa VI, que corresponde a Virgo, pero gobierna la Casa V, cúspide en Leo) y VENUS está posicionado en el signo de Tierra de Virgo en la Casa V, muy cerca de Marte y en oposición a Neptuno en Piscis (en Casa XI), tomando en cuenta sólo los aspectos aplicativos.






Siguen dominando energías que nos invitan a seguir siendo prácticos y efectivos, ordenados, pero sin exigencia, con calma para poder perseverar, planificar y así “realizar una carrera de fondo” en la que podamos expresar nuestra creatividad, disfrutar con la acción que emprendemos desde el corazón, con humildad pero atentos a cómo vamos de auto estima y auto valoración, y si es necesario mejorarla.

Somos conscientes de nuestros ideales, de nuestro "orígen", y nos sostenemos atentos a ese arraigo que nos da alimento, cuidamos nuestras ramas celestes y cuidamos de nuestro cuerpo terrestre arraigados a la Madre Tierra que nos acoge. Puede que nuestros ideales no estén ahora en sintonía con personas cercanas a quienes queremos, tengamos paciencia, es momento de libertad, permite el espacio entre el otro y tu si no surge más acercamiento. Dediquemos más tiempo a aquellos con quienes sí podemos compartir de manera fácil y fluida, son compañeros de Dharma.

No podemos forzar los cambios, iremos siendo inspirados con sabiduría, iremos aprendiendo, podemos seguir de cerca y acompañar a quienes queremos, pero sigamos avanzando más estrechamente con quienes ahora en nuestro momento concreto actual de crecimiento sabemos que es fácil, que son compañeros para ir con serenidad construyendo; o en lo que sea más personal, también  habremos de aprender a caminar solos, asumiendo nuestra inspiración propia. Pero siempre dispuestos a colaborar y apoyar en lo práctico a las personas que están cerca, cuando podamos, ahí podemos poner tiempo, conocimiento, algo para aportarles, porque a nosotros también nos llegará. Nuestros procesos de regeneración y los suyos están interconectados.
Distribuyamos bien nuestras energías y aceptemos nuestros límites.



Otoño, de Giuseppe Arcimboldo, 1573



Nuestras raíces están en Cáncer, en lo más profundo de nuestro ser, en ese silencio y música celestial que si paramos a "escuchar" nos conecta con fuerzas metafísicas. Estando la Luna en Escorpio, sabemos que nuestro proceso sigue siendo importante porque estamos a la escucha de nuestras emociones, pueden guiarnos, nuestro instinto e intuición, y aceptamos el trabajo que habremos de seguir haciendo en la vida diaria para regenerar, limpiar, purificar, transmutar todo aquello que es kármico, todo puede ir rápido, pero no podemos acelerarlo nosotros, si dedicamos cada día espacios para meditar, para crear serenidad y silencio interior, vibrando alto, en positivo, en Luz, durante estos tres meses avanzaremos mucho día a día para mejorar nuestra salud, nuestros diferentes ambientes de trabajo y relación con compañeros, nuestras relaciones con los compañeros “mascota” (amigos y miembros de la familia), la relación con empleados, la relación con tíos y tías, no sólo en el tú a tú, presencialmente, sino a nivel energético. Hay trabajo en los planos "invisibles". La mente tiene el poder que queramos darle, con su ruido nos puede distraer, pero si la “domamos” con nuestra voluntad está al servicio también de nuestra alma y su proyecto evolutivo.


Abrazos cariñosos desde las estrellas y planetas de todos los seres de Luz que nos acompañan y guían con sabiduría y amor.